El Presidente Javier Milei confirmó que no estará presente en la feria del libro debido a que “están alentando comportamientos impropios de la cultura, el discurso que dio Alejandro Vaccaro, presidente de la Fundación El Libro fue muy violento e impropio”. 

Luego de haber exigido una serie de condiciones para la presentación de su libro en la Feria, como utilizar la Pista Central de la Rural, montar pantallas gigantes, armar todo como para un recital, con gente en las gradas y altoparlantes de gran potencia, el primer mandatario no presentará su libro.

A raíz del libro que publicó bajo el nombre de Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica, cuya presentación queria hacer en la feria , Milei afirmó que “Hay un nivel de hostilidad hacia mi persona y nuestra gente que nos hace sospechar de que hay un intento de sabotear la presentación y hacerlo al estilo kirchnerista”.

QUÉ DIJO ALEJANDRO VACCARO SOBRE EL GOBIERNO NACIONAL 

En la inauguración oficial de la Feria, Vaccaro hizo un fuerte descargo contra el actual gobierno nacional. «Este espacio se confirma como un sostén democrático y plural, en donde hay lugar para todas las voces y pensamientos. Este capítulo de la Feria representa la resistencia, ya que realizamos la 48.°Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en un marco de suma complejidad», expresó.

Del mismo modo, añadió que «los lectores que nos acompañan observan con perplejidad que las medidas económicas que se toman desde las más altas esferas del gobierno. La abrupta pérdida del poder adquisitivo de amplias franjas de la población, 90% aproximadamente, el excesivo aumento de los alimentos y de todos aquellos productos de primera necesidad, tornan el consumo en cualquiera de sus formas, en un lujo que muy pocos se pueden dar». 

Asimismo, manifestó que la industria del libro que se venía recuperando con mucha dificultad, después
de la pandemia, actualmente encuentra un freno que retrotrae lo logrado, dado por «un ataque despiadado a todas las expresiones culturales, sin justificación económica, pero respaldado por un sesgo ideológico alarmante, no hace otra cosa que poner en guardia a los creadores esenciales que nos hacen la vida más placentera».