En plena ola de frío polar que azota el conurbano bonaerense, cientos de personas desafiaron temperaturas cercanas a los 0 grados para hacer largas colas en las afueras del frigorífico Cabaña Don Theo, en la localidad de Solano. El motivo: una promoción que ofrecía todos los cortes de carne a $11.900 el kilo, una cifra muy por debajo de los $20.000 o más que se pagan en los comercios del barrio. La imagen de personas acampando desde las 3 de la madrugada para asegurar su compra se convirtió en un nuevo reflejo de la crisis económica que atraviesa el país .
El fenómeno no es aislado. El consumo de carne vacuna en Argentina se encuentra en su nivel más bajo de las últimas dos décadas, con una caída interanual del 6,1% y un promedio de apenas 47,5 kilos por habitante al año, según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA) . En este contexto, ofertas como la de Solano se convierten en un salvavidas para los bolsillos de los vecinos.
“Tratamos de hacer esta oferta para que pueda venir gente, porque está todo muy tranquilo”, explicó Carolina, una de las dueñas del frigorífico, quien aseguró que la cola llegó a extenderse dos cuadras y media . La diferencia de precio es abismal: mientras algunos cortes pueden encontrarse a $19.000 o $23.000 en el barrio, la promoción permitió ahorrar hasta $7.000 por kilo.
Esta situación contrasta con las largas filas que también se vivieron en el mismo mes por otras ofertas de alimentos en distintas localidades del conurbano, aunque en este caso, la combinación de la ola de frío y la desesperación por acceder a precios accesibles dibujó una postal desoladora de la Argentina de 2026, donde el frío y el hambre compiten por ver quién gana la batalla.

